Personas con discapacidad de los diferentes departamentos de la zona oriental del país se beneficiaron con la entrega de sillas de ruedas que realizó el Centro de Rehabilitación Integral de Oriente, CRIOR.

Cristian Javier Trejo, de ocho años fue uno de los primeros en llegar al lugar y se mostraba inquieto, y no paraba de preguntar sobre a qué horas le darían su silla de ruedas para ir al kínder.

“A mí me gusta ir a la escuela, quiero ser doctor cuando este grande” dice Cristian mientras le realizan ajustes a su nueva silla de ruedas, proceso que es supervisado por él y al terminar el trabajo sonriente y con su pulgar hacia arriba da el visto bueno y afirma estar muy cómodo en la silla de ruedas.

El Dr. Jorge Alberto Ávalos, director del CRIOR, les pidió a las personas beneficiadas con estas ayudas técnicas, que hagan un buen uso de las sillas de ruedas y les den los cuidos necesarios para evitar daños innecesarios.

“No solo se trata de una silla de ruedas como tal, para ustedes representa un valor vital en sus vidas, ya que a través de ella podrán alcanzar su inclusión a la vida social, educativa y laboral” sostuvo el Dr. Ávalos.

María del Carmen Grande, fue otra de las personas que recibió una silla de ruedas, ella en nombre de todas las personas beneficiadas agradeció al equipo de adaptación de las ayudas técnicas por el trabajo realizado al adecuar las sillas a sus necesidades.

“Han tenido paciencia y hemos visto el amor con el que trabajan para ayudarnos a todos nosotros, gracias por ser ese instrumento que Dios ha usado para bendecirnos” manifestó doña María del Carmen.

Mientras tanto Cristian ya en su silla nueva, se dedicaba a recorrer las instalaciones del CRIOR, para asegurarse que nada fallara en su nuevo medio de movilización, terminada todas las pruebas se despido con una sonrisa de satisfacción y emprendió su regreso hasta Chirilagua, San Miguel.