Su rostro reflejaba ansiedad, sonreí y se frotaba las manos constantemente, con su mirada perseguía a uno de los especialistas que afanosamente se esforzaba en la adaptación de una silla de ruedas.

“Esa es mi silla” dijo María Emma Díaz, al ver que hasta donde ella se encontraba se le había llevada una de estas ayudas técnicas que se convertiría en su mejor aliada para poder movilizarse.

La ansiedad había desaparecido de su rostro, sus ojos negros dejaban al descubierto su felicidad. “Que le puedo yo decir, estoy muy contenta, agradecida con Dios y con el ISRI por esta ayuda y si me ve llorando es de alegría” expresó es mujer de 76 años de edad.

María fue una de las doce personas que se beneficiaron con la donación de igual número de sillas de ruedas que el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral, ISRI, entregó a pobladores de Santa Cruz Michapa del departamento de Cuscatlán.

María, no sólo se benefició con la silla de ruedas, sino también, se le iniciaron los trabajos para la fabricación de una prótesis para su pie izquierdo el cual fue amputado hace más de veinte años a causa de un tumor, dice esta adulta mayor.

Otro de los beneficiados con la donación de sillas de rueda fue Genaro Díaz, de 88 años de edad. “El arrastra los pies al caminar y llora del dolor cuando salimos, le cuesta mucho dar los pasos” relata Margarito Díaz, nieto de Don Genaro, quien aparte de sus dificultades para caminar también tiene discapacidad visual.

La jornada de donación de sillas de ruedas se logró luego que la Alcaldía de Santa Cruz Michapa gestionara esta ayuda para beneficiar a personas con discapacidad y adultos mayores con problemas de movilización debido a su avanzada edad.

El presidente del ISRI, Dr. Alex Francisco González, expresó que el instituto está dando una respuesta oportuna a las necesidades de las personas con discapacidad, cumpliendo así, unos de sus objetivos principales que es mejorar las condiciones de vida de esta población.

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