Personas con discapacidad y adultas mayores de Tecoluca, en San Vicente, se beneficiaron con la primera jornada de donación y adaptación de sillas de ruedas que realizó el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral, ISRI.

La Licda. Ruth Calasin, de la Unidad de Proyectos de Extensión y Cooperación, informó que el ISRI, cuenta con tres modalidades para realizar las donaciones de las sillas de ruedas, andaderas y muletas.

La primera opción para poder beneficiarse con la entrega de estas ayudas técnicas, es la que se realiza por citas y se efectúa en el taller de adaptación y reparación de sillas de ruedas los días martes y jueves en las instalaciones del ISRI.

También, el instituto en coordinación con la organización Joni and Friends, tienen programadas dos jornadas masivas de donación de sillas de ruedas que se realizan al inicio y final del año, expresó la Licda. Calasin.

Aquí se benefician a personas con discapacidad de diferentes departamentos del país, mediante coordinación con iglesias, asociaciones de personas con discapacidad y las mismas municipalidades, detallo la especialista del ISRI.

La última modalidad para la donación de sillas de ruedas, es la que el ISRI lleva a diferentes poblaciones donde se coordina con promotores, líderes comunales para llevar ese beneficio a las personas que no pueden llegar al Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral.

“Esta última modalidad es la que estamos desarrollando aquí en Tecoluca, son aproximadamente 25 personas las beneficiadas y a quienes les estamos cambiando la vida con estas ayudas técnicas” dijo la Licda. Calasin.

Manuel Manfredo Delgado de 14 años, fue el primero en llegar al lugar donde el ISRI realizaba la jornada de donación de sillas de rueda, fue llevado por su madre ya que este joven desde su nacimiento vive con parálisis cerebral.

“Nosotros somos gente pobre, no tenemos para comprar una de estas sillas, es más ni a terapias lo puedo llevar porque no tengo para los pasajes.  Esta ayuda que nos da el ISRI es valiosa para nosotros” dijo doña Santos Delgado, madre de Manuel.

Otra de las personas beneficiadas con la donación de las sillas de ruedas fue José Martin Carranza de 78 años de edad, Él llegó junto a su esposa, quien lo apoya para que pueda caminar con seguridad.

Don Martín, se ve afectado por el mal de Parkinson, condición que le juega malas pasadas y en más de una ocasión ha sufrido caídas que le han provocado golpes de consideración. “El cuerpo se me pone bien aguado y no puedo mantenerme parado, son varios golpes los que ya me he dado” afirma el señor Carranza.

Este adulto mayor afirma que contar con una silla de ruedas le será de mucha utilidad para movilizarse y de esa manera evitar caerse y sufrir una lesión de gravedad. “Me voy feliz con mi silla, y agradecido con el ISRI por ayudarnos a nosotros los pobres” afirmó Don Martín.