Sus pintorescos paisajes contrastan con la tipografía de su calle de acceso, son 39 kilómetros que se recorren en dos horas para llegar al pueblo de san Fernando, en Chalatenango, lugar al que se trasladó el equipo de donación de sillas de ruedas del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral, ISRI, para llevar ayudas técnicas para la movilidad de personas con discapacidad.

La jornada se realizó en dos días, y llegaron personas con diferentes tipos de discapacidad de nuestro país y de Honduras, estos últimos afirmaron que su gobierno no les da esta clase de ayuda.

Sillas de ruedas, andaderas y bastones fueron entregados a las personas que asistieron a esta jornada coordinada por el ISRI y la Alcaldía de San Fernando, quienes luego de realizar un sondeo en su localidad descubrieron la necesidad de estas ayudas técnicas para sus habitantes con discapacidad.

Carlos Mena Mancias de 14 años llegó desde Banderillas, Mercedes, Honduras, junto con su madre, y al recibir la silla de rueda dio gracias a Dios y repetía “No me lo puedo creer” volviendo a ver su madre le dijo “Ya tengo mi silla”.

Al consultarle a doña Evangelina Mancias, sobre la reacción de su hijo, ella explicó que en su país no cuentan ayuda como la que el ISRI les está brindando. “Si queremos una silla de ruedas tenemos que comprarla, somos pobres y no tenemos como hacerlo” indicó.

Otras de las personas que se benefició con una silla de ruedas fue Doña Lucia Santos Escalón de 85 años, ella nació en San Fernando y debido a múltiples problemas de salud tiene dificultades para caminar.

“Esta es la mejor bendición que yo puedo recibir, usted no se imaginó cuanto he esperado por tener una silla de ruedas, estoy muy feliz, gracias por venir tan lejos para ayudarnos” expresó esta adulta mayor.

Pero no solo fueron entregadas sillas de ruedas, Don José Cruz, de 82 años llegó apoyado con una vara ya que tiene problemas para caminar debido a un accidente que sufrió cuando cortaba leña.

“Una astilla se me metió en la pierna y necesito apoyarme en este palo para caminar ya que he quedado con dolor” dijo, Don José fue atendido por nuestros técnicos y se le entrego un bastón adecuado a sus necesidades de movilidad.

La jornada concluyó con éxito, y con la satisfacción de haber llevado las ayudas técnicas necesarias para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad de San Fernando y de los hermanos hondureños que llegaron al evento.