Fue la primera en llegar,  lucia serena, no quitaba su mirada del  personal que alistaba vendas de  yeso y agua para iniciar la jornada de toma de medidas para la fabricación de ayudas técnicas.

Su nombre es Gabriela Murgas Muñoz, de siete años de edad, con un diagnóstico de malformación de Arnold Chiari, ella mira atentamente cada movimiento a su alrededor y le pregunta a su madre “Ya van a iniciar mami”.

Gabriela es una usuaria del ISRI que junto a 36 personas más fueron seleccionadas para fabricarles sus ortesis en la Universidad Don Bosco, con el objetivo de proporcionárselo en el menor corto plazo posible, esto como parte de un convenio de cooperación entre el ISRI y este centro de estudios superiores.

“Sin duda que estamos felices, mi hija necesita los afos para poder entrenar su marcha, yo tengo fe en verla caminar” expresó la madre de Gabriela, sin poder contener las lágrimas.

Al igual que Gabriela, Samanta Ramírez de trece años, llegó a la Don Bosco con el mismo objetivo, iniciar el proceso de fabricación de afos que le ayuden a esta usuaria del CRINA a ponerse en pie.

“Con los afos podre verticalizarla, he dejado de hacerlo porque no logra sostenerse parada sin ellos, nos vamos a poner al día con ese trabajo en la casa” dijo Magaly Ramírez, madre de Samanta.

Carla Zelaya, Director de la Escuela de Ortesis y Prótesis de la Universidad Don Bosco, dijo que la actividad es parte del trabajo en con junto que realizan con el ISRI, para beneficiar a la población con discapacidad que requiere de estas ayudas técnicas.

Al concluir la jornada de toma de medidas tanto Gabriela como Samanta salieron con la esperanza de poder mejorar su destino y poder dar pasos más firmes hacia un futuro prometedor.

84 ISRI Y UDB UNEN ESFUERZOS PARA AYUDAR A PCD1