Todo inicia como un juego, los principales actores no alcanzan los dos años de edad, pero con el apoyo de sus madres desarrollan las rutinas de la mejor manera favoreciendo su desarrollo inicial.

Dentro de una piscina con pelotas, cada uno de los infantes hace gala de sus destrezas, algunos con timidez, otros con más grado de socialización comparten con sus compañeros del programa de intervención inicial, “Mi Primer Paso” del Centro de Rehabilitación Integral de Oriente, CRIOR.

La Licenciada Arely de Merlos, Psicóloga del CRIOR, explica que el objetivo principal del programa es orientar a los padres sobre la importancia de la estimulación inicial en sus hijos en los dos primeros años de vida.

La actividad se desarrolla en un ambiente acogedor donde madres e hijos tiene el espacio para poder establecer un vínculo afectivo y de aprendizaje que facilite el desarrollo de los infantes.

“Vamos converse con su hijo, dígale esto es una pelota y es de color verde” esta eran parte de las indicaciones que la Licda. de Merlos daba a las madres de familia que participaban del evento.

A través de este tipo de actividades   se desarrolla la estimulación Psicoafectiva, el lenguaje y el área cognitiva de los menores en sus dos primeros años de vida, puntualizó la Licda. de Merlos.

Karen Quinteros, es una de las madres de familia que asiste a este programa junto a su hijo Maximiliano, de tan solo nueve meses de edad. Ella opina que este tipo de actividades son de mucho beneficio para ellos.

“Aprendemos a conocer mejor a nuestros hijos y al mismo tiempo les ayudamos en su desarrollo, hay que darnos el tiempo para jugar con ellos y de esa manera mejorar sus habilidades” dijo la señora Quinteros.

La jornada concluyó con una canción de despedida, la cual permitió a las madres poder bailar con sus hijos y mostrarles todo el amor que tiene para ellos.

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