La noche se le hizo larga, y aunque no es una persona que madruga, esta vez sorprendió a toda la familia al estar preparado desde las cuatro de la madrugada para ir por su silla de ruedas que le donaría el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral ISRI.

“Con una lamparita y sin hacer ruido íbamos nosotros a ver como esta nuestro nieto en su cuarto, y vamos viendo que tenía los ojos bien abiertos y una gran sonrisa y nos decía vamos, vamos” Relata doña María de García, abuela de Oscar Alfonzo, quien fue uno de los beneficiados en la jornada de donación de sillas de ruedas que realizó el ISRI en Rosario de La Paz.

Este joven de 22 años vive en condición de discapacidad desde su nacimiento, y hasta los doce años fue usuario del ISRI, pero debido a sus bajas condiciones económicas abandonó su proceso de rehabilitación.

Oscar está bajo la custodia de sus abuelos maternos, ya que su madre perdió la vida en un hecho violento cuando él apenas tenía dos años de edad. “Créame que para nosotros de pobres esta ayuda es una bendición, no podemos comprar una de estas sillas” estamos felices” expreso doña María de García.

En el desarrollo de la jornada que tuvo una duración de dos días, se entregaron 50 sillas de ruedas para personas con diferentes tipos de discapacidad y de igual manera se donaron andaderas, bastones y muletas. En la actividad también se benéfico a personas adultas mayores.

El presidente del ISRI, Dr. Alex Francisco González, reitero que este tipo de acciones son parte de la política que su gestión impulsa, para llevar hasta las diferentes zonas rurales del país los beneficios de los servicios del ISRI.