El destino los reunió en el mismo lugar, ambos llegaron en diferentes condiciones, pero eso no les impidió entablar conversación destinada a aprender cómo alcanzar una vida de mejor calidad luego de perder sus dos piernas.

Mientras Don José Antonio Rosales consultaba sobre un ajuste de sus prótesis, Don Eliu Miranda había llegado al Centro del Aparato Locomotor, CAL, para iniciar el proceso de fabricación de sus prótesis.

“No es difícil caminar con las prótesis” fue la pregunta que abrió el espacio entre estos dos adultos que a causa de la diabetes, les han amputado sus dos piernas.  “Al principio cuesta, pero cuando se dominan hasta se corre” fue la respuesta de don José a la interrogante de Eliu Miranda.

Era la primera vez que se veían, pero parecía que tenían años de amistad, bromeaban, el encuentro se volvió toda una catedra sobre la mejor manera de usar las prótesis, y que mejor maestro para ello que una persona que desde hace un año las usa para movilizarse.

“Cuando se las ponga por primera vez se va a sentir raro, le dará miedo el empezar a caminar, pero cuando agarre confianza se dará cuenta de la diferencia de andar en la silla y caminar, eso lo motiva a uno seguir adelante” le dijo José a Eliu.

José antes de ser amputado se desempeñaba como motorista de una unidad de la ruta 44, y fue precisamente cumpliendo con su jornada laboral cuando sufrió un accidente a causa de una quemadura, lo cual le provocó daños en sus piernas.

“Fue una manguera que se revente del motor y me quemo las piernas, yo no quise ir al hospital por miedo a que me las amputaran ya que soy diabético, me curaba solo en la casa, hasta que ya no soporte el dolor y termine en el hospital, ya no se pudo hacer nada por salvarme las piernas” relata José.

La historia de Eliu sobre la amputación de sus piernas se originó en un paseo, mientras se divertía en el río Sumpul, en Chalatenango   sus pies sufrieron daño por la arena que se filtró dentro de sus zapatos causándole lesiones en las plantas de los pies.

“Me bañe con zapatos en el río, eso fue fatal para mí, mis pies se dañaron por el roce de la arena, se me hicieron llagas y no logre sanar, hasta llegar a la amputación de mis piernas “dice con resignación Eliu.

José tiene ya un año de usar prótesis para caminar y dice que está preparado para volver a su oficio de motorista, “Sé que voy a regresar a manejar buses, la vida no se me termino con la amputación de mis piernas, no me doy por vencido y saldré adelante” expresó.

Luego de conocer la causa que les ocasionó la amputación de sus piernas, José comenzó a brindarle una serie de recomendaciones a Eliu para que se adaptara lo más pronto posible al uso de las prótesis cuando estas ayudas técnicas le sean entregadas en el Centro del Aparato Locomotor del ISRI.

“Mire al principio use calcetines y media, eso le ayudara a no lastimarse, también póngale esponja para que sea más suave, y también recuerde ajustarla con los cinchos para que no le quede floja” le recomendó José a Eliu.