Su graduación como profesor no tuvo el final esperado, a pocos días de ese triunfo académico, Erick Ramos, fue ingresado a un hospital, la causa el síndrome de Guillain Barré.

“Estaba por terminar mis prácticas de docente, cuando de la nada mi cuerpo no me respondía, el Guillain Barré, era la causa de esta situación que para mí era nueva” dice Ramos, mientras realiza sus ejercicios de equilibrio para controlar su tronco en el Centro del Aparato Locomotor, del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral, ISRI.

Ya lleva tres meses de terapias continuas en el ISRI, y según sus propias palabras, el proceso de rehabilitación ha sido exitoso para lograr avances importantes en la recuperación de la funcionalidad de su cuerpo.

“Literalmente vine planchado, no movía nada de mi cuerpo, pero eso ha cambiado gracias a las terapias, ya me puedo bañar solo, me visto sin ayuda, comino despacio y con leves dificultades, estoy satisfecho con el trabajo que hacen conmigo” dice Ramos.

Erick, afirma que la clave para superar el Guillain Barré, es un trabajo disciplinado en las terapias, ser constantes y nunca abandonar el proceso. “Las terapistas son excelentes, pero si nosotros no le ponemos amor al trabajo que realizamos, pocos avances se tendrían” indicó.

Ramos afirma que, al concluir su proceso de rehabilitación, retomara sus prácticas docentes y espera finalizarlas para poder obtener el título de profesor.

 

¿Qué es el Síndrome de Guillain-Barré?

El Síndrome de Guillain-Barré es un trastorno en el que el sistema inmunológico del cuerpo ataca a parte del sistema nervioso periférico. Los primeros síntomas de esta enfermedad incluyen distintos grados de debilidad o sensaciones de cosquilleo en las piernas.

La debilidad y las sensaciones anormales se propagan a los brazos y al torso. Estos síntomas pueden aumentar en intensidad hasta que los músculos no pueden utilizarse en absoluto y la persona queda casi totalmente inmovilizado.

En estos casos, el trastorno pone en peligro la vida, potencialmente interfiriendo con la respiración y a veces con la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, considerándose   una emergencia médica.

La mayoría de las personas se recuperan, incluyendo a los casos más severos del Síndrome de Guillain-Barré, aunque algunos continúan teniendo un cierto grado de debilidad.

El síndrome es raro y afecta sólo a una persona de cada 100,000. Generalmente, el Síndrome de Guillain-Barré ocurre unos cuantos días o una semana después de que la persona ha tenido síntomas de una infección viral respiratoria o gastrointestinal.

También se estima que ocasionalmente, una cirugía o una vacuna pueden desencadenar el síndrome. El trastorno puede aparecer en el curso de varias horas, varios días o puede requerir hasta 3 ó 4 semanas. La mayoría de las personas llegan a la etapa de mayor debilidad dentro de las 2 primeras semanas de la presencia de los síntomas y, para la tercera semana de la enfermedad, un 90 por ciento de los pacientes están en su punto de mayor debilidad.

  

¿Qué ocasiona el Síndrome de Guillain-Barré?

Nadie conoce aún por qué el Síndrome de Guillain-Barré ataca a algunas personas y a otras no. Ni nadie sabe exactamente qué es lo que lo desencadena.

Lo que los científicos sí saben es que el sistema inmunológico del cuerpo comienza a atacar al propio cuerpo, lo que se conoce como una enfermedad autoinmunológica. Comúnmente, las células del sistema inmunológico atacan sólo a material extraño y a organismos invasores.

En el Síndrome de Guillain-Barré, no obstante, el sistema inmunológico comienza a destruir la cobertura de mielina que rodea a los axones de muchos nervios periféricos, o incluso a los propios axones (los axones son extensiones delgadas y largas de las células nerviosas que transmiten las señales nerviosas).