La espera fue larga, pasaron dos años de búsqueda, de incansables gestiones, hasta que la puerta del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral, ISRI, se abrió, para hacer posible el sueño de Jared de poder contar con una silla de ruedas neurológica.

Roxana Quezada, madre de Jared, explicó que habían buscado ayuda en diferentes instituciones sin encontrar una respuesta favorable que solucionara la necesidad de una silla de ruedas acorde a la condición de vida de su hijo.

“Estábamos desanimados siempre nos decían no tenemos de esa silla, pero fue hasta que el presidente del ISRI se enteró de nuestra necesidad y hoy nos regalan la silla adecuada para mi hijo” expresó la señora Quezada.

El Dr. Alex Francisco González, presidente del ISRI, revelo que se dio cuenta del caso de Jared y tomo cartas en el asunto para ayudar a esta familia originaria del municipio de El Congo, en el departamento de Santa Ana.

“Cuando me enteré que tenían dos años buscando una silla de ruedas, decidí actuar junto al equipo de adaptación de sillas de ruedas del ISRI, encontramos la silla adecuada y hoy se la estamos entregando para beneficio de Jared” dijo el funcionario.

Roxana Quezada, no podía ocultar su felicidad al ver a su hijo en la silla de ruedas que tanto había buscado. “Es un sueño hecho realidad, estamos muy agradecidos con el ISRI por interesarse por Jared, no tengo palabras para decir todo lo que siento”. Logro expresar la señora Quezada.

Jared nació con Parálisis Cerebral Infantil, actualmente cuanta con ocho años de edad y esta será su primera silla de ruedas, la cual le facilitar su movilización y favorecerá también a su inclusión social y escolar.