Un descuido personal, falta de información oportuna, son para William Valle, dos rezones que hoy tenga que ser parte de la población con discapacidad visual del país.

“Uno de joven es desordenado en su vida y no se preocupa de nada, yo andaba elevado el nivel del azúcar y jamás me imagine que podría perder la vista y hoy ya ni lamentarse es bueno” dice con resignación, Valle.

Actualmente este joven originario de La Palma, Chalatenango, es parte de los usuarios del Centro de Rehabilitación de Ciegos, “Eugenia de Dueñas” donde dice ha encontrado una esperanza para recuperar su autonomía personal.

“Son ya más de seis meses de vivir en la oscuridad, no es fácil, pero se puede salir adelante, aquí en el Centro de Ciegos, estoy aprendiendo muchas cosas que me permitirán volver a trabajar” dice con seguridad Valle.

Roxana Rivera, instructora del programa de Orientación y Movilidad, cuenta que William llegó muy temeroso y sin confianza a caminar solo, hoy ha superado esa condición y avanza satisfactoriamente en su proceso de rehabilitación.

Valle, dice que en su casa no lo dejaban ir solo a la tienda cuando perdió la vista a causa de la diabetes. “Había sobre protección hacia mí, pero eso es pasado y hoy salgo solo y voy tomando más confianza para desplazarme” indicó.

Al momento de perder la vista William, se desempeñaba como trabajador de un Call Center y su objetivo es volver a trabajar en esa oficina o en otro lugar donde pueda demostrar su capacidad.

Para Valle, vivir con ceguera no es fácil, pero muchos de los problemas se aprenden a superarlo a través de la rehabilitación.

“Si yo no viniera al Centro de Ciegos, estuviera encerrado en mi casa, aquí aprendo como movilizarme con seguridad, me enseñan computación, Braille, me estoy preparando para volver al trabajo y mis otras actividades que realizaba antes de perder la vista” expresa William.

Según el Registro Nacional de Personas Naturales, RNPN, hasta diciembre del 2018, en el país se contaba con 118, 525 personas adultas con discapacidad visual, cifra que podría subir a 130,000 si se suman a los menores de edad y personas que no cuentan con DUI.

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